Pintura al óleo de un camino zizageante entre encinas. Cuadro del año 2004. Oleo sobre tabla. Manuel Sosa © 2004
LÁMINAS EN LIENZO:
Impresiones artísticas sobre lienzo
Cómpralas aquí a su tamaño original o
Introduce tu las medidas (cms.). Más info
Compártelo en:
Verdadero arte en las manos y el corazón Preciosa la lámina. Mejora al natural. La encargué para un regalo para un amante de las aves. Por error me enviaron otra y el señor Sosa tuvo el detallazo de regalarme la equivocada y me envió la que pedí, con lo cual pude dar un regalazo. Preciosas las dos. Gracias por su generosidad. La persona que las recibió es seguidor de sus cuadros y le hizo enormemente feliz. Mil gracias.
Tórtola europea Yo tengo esta pintura, y otras más, una maravilla, tengo la casa con varios cuadros de Manuel, zorzal, becacina, codorniz, si sería más grande la casa tendría mas, gracias Manuel por hacer más accesible dichos cuadros
Pude personalizar las láminas Mil gracias por tu ayuda, muy profesional y cercano. Qué te vaya muy bien!
Productos relacionados
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
- USD: 0,00$
- GBP: £0,00
Compra y escucha mi primer disco
Estreno del primer album de Manuel & Vicente Sosa
Apúntate a mi Facebook para para recibir actualizaciones
3 valoraciones en Camino entre dehesas
Añade una valoración Cancelar la respuesta
| Dimensiones | 73 × 47 mm |
|---|
| Dimensiones | 73 × 47 mm |
|---|



Alex Garcia –
Este cuadro tiene una profundidad que te atrapa y te invita a caminar. La composición es magnífica, utilizando el propio sendero de tierra en primer plano a la derecha para guiar el ojo del espectador hacia el corazón de la dehesa, donde el camino zigzaguea perdiéndose entre encinas y lomas labradas.
La atmósfera cromática es una auténtica lección de pintura. Has inundado todo el lienzo con una luz crepuscular o de sol poniente que tiñe el cielo de un ocre dorado espectacular, proyectando una calidez infinita sobre los surcos de la tierra arada a la izquierda. El detalle de la vegetación que bordea el camino, con esas pinceladas cargadas que dibujan los pastos secos y los pequeños toques de flores silvestres, demuestra tu dominio absoluto del paisaje real. Al fondo, las siluetas de las montañas desvaneciéndose en tonos azulados y grisáceos cierran el horizonte con una melancolía bellísima. Es un óleo soberbio que respira campo.
Manuel Sosa –
Donde muere el día
Caminar por los senderos cuando el sol empieza a caer y los campos labrados se tiñen de este color ocre tan denso es una desconexión total. En este óleo quise atrapar esa hora en la que el viento se calma y la dehesa se vuelve puro silencio. Le metí mucha textura a las roderas del camino y a los terrones de tierra suelta para que casi se pueda sentir el crujido de las botas al andar.
Pilar Maestre –
Aquí nos metes de lleno en esa luz mortecina y anaranjada del final del día, cuando el campo ya está labrado y la tierra se vuelve de un tono pardo y denso bellísimo.
Es espectacular cómo el camino de tierra en primer plano, con las roderas marcadas, nos invita a meternos en el cuadro y seguir la linde de vegetación seca y flores silvestres que resisten al borde del sendero. Las encinas, salpicadas con esa maestría tuya, rompen la llanura y nos guían hacia esa perspectiva lejana de lomas y sierras difuminadas bajo un cielo encendido que parece calentar el lienzo. Es un cuadro que se huele y se siente. Qué manera tan soberbia de pintar la soledad del campo.