Pintura al óleo de un camino zizageante entre encinas. Cuadro del año 2004. Oleo sobre tabla. Manuel Sosa © 2004
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Impresiones artísticas Giclée sobre lienzo
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Verdadero arte en las manos y el corazón Preciosa la lámina. Mejora al natural. La encargué para un regalo para un amante de las aves. Por error me enviaron otra y el señor Sosa tuvo el detallazo de regalarme la equivocada y me envió la que pedí, con lo cual pude dar un regalazo. Preciosas las dos. Gracias por su generosidad. La persona que las recibió es seguidor de sus cuadros y le hizo enormemente feliz. Mil gracias.
Tórtola europea Yo tengo esta pintura, y otras más, una maravilla, tengo la casa con varios cuadros de Manuel, zorzal, becacina, codorniz, si sería más grande la casa tendría mas, gracias Manuel por hacer más accesible dichos cuadros
Pude personalizar las láminas Mil gracias por tu ayuda, muy profesional y cercano. Qué te vaya muy bien!
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Estreno del primer album de Manuel & Vicente Sosa
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| Dimensiones | 73 × 47 mm |
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Manuel Sosa –
Donde muere el día
Caminar por los senderos cuando el sol empieza a caer y los campos labrados se tiñen de este color ocre tan denso es una desconexión total. En este óleo quise atrapar esa hora en la que el viento se calma y la dehesa se vuelve puro silencio. Le metí mucha textura a las roderas del camino y a los terrones de tierra suelta para que casi se pueda sentir el crujido de las botas al andar.
Pilar Maestre –
Aquí nos metes de lleno en esa luz mortecina y anaranjada del final del día, cuando el campo ya está labrado y la tierra se vuelve de un tono pardo y denso bellísimo.
Es espectacular cómo el camino de tierra en primer plano, con las roderas marcadas, nos invita a meternos en el cuadro y seguir la linde de vegetación seca y flores silvestres que resisten al borde del sendero. Las encinas, salpicadas con esa maestría tuya, rompen la llanura y nos guían hacia esa perspectiva lejana de lomas y sierras difuminadas bajo un cielo encendido que parece calentar el lienzo. Es un cuadro que se huele y se siente. Qué manera tan soberbia de pintar la soledad del campo.